Reparte el presupuesto según tus necesidades
En esta franja, identifica qué mejora realmente tu uso: más RAM para varias aplicaciones, un SSD mayor o un procesador adecuado a las tareas habituales. No toda actividad ofimática necesita gráfica dedicada. Valora su utilidad para tus programas antes de dedicarle una parte importante del presupuesto.
Compara el equipamiento completo
Revisa puertos, red, sistema operativo y ampliaciones. Un formato pequeño o una refrigeración especial pueden influir en el precio tanto como la potencia. Para renderizado intenso, cálculo o creación exigente, compara también las workstations. Los precios corresponden a la configuración mostrada; los cambios en el configurador pueden modificar el importe final.
PC de sobremesa
Compara memoria, almacenamiento y conexiones
Un procesador más caro no siempre es la mejora más útil. Compara puertos, red, salidas de vídeo, formato y opciones de sistema operativo. Incluye futuros dispositivos y ampliaciones para adaptar el equipo a tu instalación diaria.
Personaliza el PC dentro del presupuesto
Utiliza la franja como punto de partida. Cambiar RAM, SSD u otros componentes puede desplazar el precio final a otra categoría. Sigue comparando importe y configuración completos. Para render, cálculo o software especializado exigente, consulta también Workstation por uso. Revisa espacio disponible y lista final antes de comprar. Prioriza mejoras que beneficien tus tareas habituales, no solo una cifra de precio superior.